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Conservación · Diseño

Cocreamos un curso de diseño centrado en la vida

Reserva Natural Los Chagualos · 11 de agosto de 2026 · 4 min de lectura

Refugio hexagonal de madera para abejas meliponini, con módulos apilados y techo blanco, sujeto a un poste

En 2025 cocreamos con la FADP el proyecto integrador de sexto semestre del Programa Técnico Profesional en Producción en Diseño Industrial. No llevamos un tema al aula: armamos el curso juntos, alrededor de una metodología que aquí casi no se enseña, el diseño centrado en la vida.

El resultado fueron dos refugios para abejas nativas que hoy están instalados en la reserva. Pero lo que más nos interesa contar es cómo se llegó a ellos.

Qué es el diseño centrado en la vida

El diseño industrial se enseña casi siempre desde el diseño centrado en el usuario: se estudia a la persona que va a usar el objeto, se entiende qué necesita y se diseña para ella.

El diseño centrado en la vida extiende esa pregunta a todos los seres vivos afectados por una decisión de diseño. El bienestar de las otras especies entra como criterio, al mismo nivel que el costo, la función o la estética.

Suena abstracto hasta que se aplica a un caso concreto. En este curso la usuaria del producto era una colonia de abejas, que no puede sentarse a opinar en una entrevista.

El problema que llevamos al aula

Las meliponini son abejas nativas de Colombia, no tienen aguijón y llevan miles de años polinizando estos bosques. Necesitan temperaturas estables y árboles viejos con huecos donde anidar, así que cuando el bosque se fragmenta y el clima se desordena son de las primeras en irse.

En la reserva las cuidamos en cajas tecnificadas, que son bastante distintas de las colmenas de la abeja europea. En vez de bastidores para panales, imitan el hueco del árbol donde la colonia viviría por su cuenta: un espacio pequeño y cerrado, con una sola entrada estrecha, que la colonia sella por dentro con cerumen. Se abren por módulos, para poder revisar la cría sin desarmar el nido.

Esas cajas tienen dos problemas que todo meliponicultor conoce.

Cajas de madera del meliponario de la reserva sobre su base metálica
Las cajas que veníamos usando en el meliponario. De ahí partió el curso.

Los dos se reducen a lo mismo: la caja no cierra bien y no aísla bien.

Una abeja meliponini sobre el cerumen de su nido, en primer plano
Una meliponini sobre el cerumen de su nido. Esto es lo que hay que proteger de la mosca, las hormigas y el frío.

El toolkit para pensar como una colonia

Aquí apareció el reto de verdad. Un estudiante de diseño lleva toda la carrera resolviéndole la vida a personas, y las herramientas que conoce están hechas para eso.

Por eso los tres acompañantes del curso, Juan Cerón del Río, Lexandrea Reyes y Tatiana Martínez, armamos un toolkit: un conjunto de fichas para trasladar las herramientas de siempre a una usuaria que no es humana.

El mapa de empatía, por ejemplo, sirve normalmente para entender a una persona. Aquí había que llenarlo preguntando qué oye, qué siente y qué teme una colonia de abejas. Otra ficha obliga a responder de qué está hecho el objeto, cuánto dura y qué pasa con él cuando deja de servir.

Tres fichas impresas del toolkit del proyecto: una guía de mapa de empatía, una de análisis de casos y una de evaluación del impacto ambiental del producto
Algunas fichas del toolkit del proyecto integrador de 2025.

Cómo cambiaron las preguntas

Con esas herramientas en la mano, las preguntas de los estudiantes cambiaron solas.

Dejaron de preguntarse cómo hacer una caja más fácil de abrir, que es lo que uno se pregunta cuando diseña para el apicultor, y empezaron a preguntarse por dónde se está metiendo el frío, qué forma reconoce la colonia como su casa y quién más está tratando de entrar.

Ese giro es el que nos interesa del curso. El objeto final cambia porque cambió a quién se está mirando.

Estudiantes de diseño observando y fotografiando un módulo de refugio junto a una caja vieja del meliponario
Los estudiantes en el meliponario, con un módulo nuevo en la mano y una de las cajas viejas al lado. La comparación sirvió de punto de partida.

Los dos prototipos que salieron

Del curso salieron dos refugios. Los dos resuelven el sellado y el aislamiento, cada uno con una solución distinta.

El primero cierra por encastre. Las piezas encajan entre sí y la caja queda hermética, sin rendijas por donde entren la mosca ni las hormigas, y sin tener que sellarla con cinta o barro cada vez que se abre.

Refugio hexagonal de módulos de madera con techo blanco, sujeto a un poste, con abejas entrando por la piquera Manos abriendo un módulo del refugio, con la tapa transparente que deja ver las abejas adentro
El refugio de encastre por fuera y por dentro. La tapa transparente permite mirar la colonia sin destapar el nido, y las abejas ya entran y salen por la piquera.

El segundo cierra con imanes. Sella igual de bien y permite abrir sin forzar la estructura, algo importante cada vez que se revisa la colonia. Su forma cilíndrica imita el tronco hueco donde estas abejas anidarían en libertad.

Los dos trabajaron además el grosor de las paredes y la proporción de los espacios interiores, para que la colonia mantenga mejor su temperatura.

Refugio cilíndrico de madera montado entre las ramas de un árbol, con bandas oscuras alrededor y abejas en la entrada
El prototipo de cierre magnético, instalado en un árbol de la reserva. La forma cilíndrica imita el tronco hueco donde estas abejas anidarían por su cuenta.

Si quieres conocer más del proyecto, míralo en Instagram

Portada del reel, con el rótulo Entrega de proyecto integrador, 6to semestre 2025 Reel La entrega del proyecto integrador @disenoindustrialfadp · Ver en Instagram Portada del reel, con el grupo de estudiantes posando frente a la casa campesina de la reserva Reel El grupo completo en la reserva @disenoindustrialfadp · Ver en Instagram

Qué sigue

Ahora estamos probando los prototipos en la vida real, con nuestras abejas meliponini, para ver cómo responden las colonias.

También queremos mejorar y ampliar el toolkit. La idea es que llegue a ser una herramienta sólida para diseñar soluciones que no solo dejen de hacer daño, sino que ayuden a restaurar el planeta.

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