Envíos y devoluciones
Somos una finca, no una bodega. La miel y el café se empacan aquí en La Marina, zona rural de Tuluá, y salen desde acá para tu casa. Esto es todo lo que hay que saber antes de pedir.
A dónde enviamos
A cualquier ciudad de Colombia: Cali, Bogotá, Medellín, Tuluá y el resto del país. Solo enviamos dentro de Colombia, no hacemos envíos internacionales.
Cuánto se demora
Alrededor de 5 días hábiles desde que confirmas el pedido y el pago. En Tuluá y el resto del Valle del Cauca suele llegar antes, y a zonas apartadas puede tardar un poco más. Te avisamos por WhatsApp cuando el paquete sale, para que sepas qué esperar.
Cuánto cuesta el envío
Depende de tu ciudad y del peso del pedido, así que no lo podemos poner fijo en la página. Armas tu pedido en la página de la miel o del café, lo mandas por WhatsApp con un clic, y te decimos el costo exacto antes de que pagues nada. Si no te sirve, no pasa nada: hasta ahí llega.
Cómo se paga
Con transferencia a nuestra cuenta Bancolombia, o contra entrega si estás en Tuluá. Te damos los datos por WhatsApp cuando confirmes el pedido.
El envío se cobra aparte en cualquier ciudad, Tuluá incluida. Si pagas contra entrega, entregas el total —el pedido más el envío— cuando recibes el paquete, y ya sabes de antemano cuánto es.
Devoluciones
No aceptamos devoluciones ni cambios por arrepentimiento. Son alimentos, y una vez salen de nuestras manos no hay forma de garantizar cómo se guardaron ni de volver a venderlos. Por eso preferimos ser claros desde el principio en vez de prometer algo que no podemos cumplir.
Eso no significa que te quedes solo si algo sale mal. Si el pedido llega en mal estado, escríbenos. Frasco roto, o te mandamos algo distinto de lo que pediste: avísanos por WhatsApp dentro de los 5 días siguientes a recibirlo, mándanos una foto, y te lo reponemos sin costo.
Si tienes dudas sobre una cosecha, un lote o cualquier otra cosa antes de pedir, escríbenos y con gusto te contamos. Preferimos resolverlo antes que después.
Sobre la miel que se cristaliza
Una aclaración que evita confusiones: la miel cruda se cristaliza, y eso no es un defecto ni quiere decir que esté dañada. Al contrario, es una de las señales de que es miel de verdad y no está pasteurizada. Lo explicamos en detalle en por qué se cristaliza la miel. Una miel cristalizada no es un pedido en mal estado.