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Experiencia · Abejas nativas

Descubre las abejas nativas

Visita el jardín que sembramos para las abejas meliponini, las abejas nativas de Colombia que no tienen aguijón.

Conoce las distintas especies, abre una colmena con las manos y sin traje, prueba su miel y entiende por qué son fundamentales para el bosque y por qué están desapareciendo.

El recorrido

Un día en el jardín de las abejas

Las meliponini no pican. Eso cambia por completo la visita: se puede acercar la cara a la piquera, abrir una caja y mirar dentro sin traje, sin careta y sin humo.

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Conoce las especies

En el jardín conviven varias especies de meliponini. Cada una tiene su tamaño, su color, su forma de construir la entrada del nido y su carácter, y se aprende a distinguirlas mirándolas.

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Abre una colmena

Se levanta la tapa de una caja y aparece el nido por dentro: los potes de cerumen donde guardan la miel y el polen, los discos de cría y el movimiento de la colonia.

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Prueba la miel

La miel de meliponini se guarda en potes, no en panales. Es más líquida, más ácida y sabe a las flores del bosque de donde viene. No se parece a ninguna miel de supermercado.

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Entiende su papel

Por qué estas abejas polinizan lo que otras no alcanzan, qué las está haciendo desaparecer y qué se puede hacer, en una finca o en un patio, para darles dónde vivir.

Cajas del meliponario de la reserva bajo un techo, entre los árboles Caja de meliponini abierta: se ven los potes de cerumen donde las abejas guardan la miel Abeja meliponini sobre una flor morada en la reserva

Qué son

Abejas nativas sin aguijón

La mayoría conocemos las abejas europeas, las que producen la miel que encontramos en el mercado. Pero en nuestros bosques existen abejas nativas sin aguijón que muchas personas nunca han visto.

Las meliponini llevan millones de años en América. Son más pequeñas y delicadas, y varias de sus especies están desapareciendo. Protegerlas también es proteger los bosques y las plantas que dependen de ellas.

En Los Chagualos las cuidamos en un jardín de plantas para polinizadores, donde encuentran alimento y refugio durante todo el año.

Heliconia en flor en el jardín de polinizadores de la reserva

Por qué importan

Sin ellas, el bosque no se reproduce

Muchas plantas nativas evolucionaron junto a estas abejas y dependen de ellas para producir semilla. La abeja europea no las reemplaza: es más grande, visita otras flores y no entra donde entran las meliponini.

Están desapareciendo por razones que se acumulan: la pérdida del bosque, que se lleva las flores de las que comen; la tala de árboles viejos, que son los troncos huecos donde anidan; los agroquímicos; y el simple desconocimiento, porque un nido que nadie reconoce como valioso se destruye sin pensarlo.

Conservarlas empieza por saber que existen. Después vienen las cosas concretas: dejar en pie los árboles viejos, sembrar las flores que visitan —te ayudamos a armar el tuyo, aunque sea un balcón—, no fumigar, y darles refugios donde vivir.

Si quieres aprender a criarlas, eso es otra cosa y lo tenemos aparte: el curso de meliponicultura. Y si solo quieres entender de qué se trata, empieza por qué es la meliponicultura.

Abejas meliponini sobre sus potes de cerumen dentro del nido Flor nativa de la que se alimentan las abejas de la reserva Abeja meliponini en primer plano a la entrada del nido Grupo recorriendo un camino de la reserva durante una visita

Para quién

Una visita para cualquiera que le tenga respeto a las abejas

Como estas abejas no pican, es de las pocas experiencias con abejas que se puede hacer sin traje y con niños al lado de la colmena.

Familias

Los niños suelen ser los que más se acercan. Ver una colmena abierta sin miedo cambia la relación con los insectos para siempre.

Colegios y universidades

Una salida de campo sobre polinización, ecosistemas y conservación, con las abejas al frente en vez de en una diapositiva.

Grupos y viajeros

Para quien quiere conocer algo del territorio que no aparece en las guías: una abeja sin aguijón que casi nadie sabe que existe.

Lo práctico

Antes de venir

Qué llevar

Zapatos cerrados, ropa cómoda, agua y bloqueador. No hace falta traje ni careta: estas abejas no pican.

Alergias

Al no haber aguijón, no hay riesgo de picadura. En la reserva también hay colmenas de abejas con aguijón, pero quedan aparte y no se visitan en esta experiencia.

Grupos y duración

Un día, con grupos desde 8 personas. Si son menos, escríbenos igual y te avisamos cuando se arme un grupo.

Dónde

En la reserva, en La Marina, zona rural de Tuluá, Valle del Cauca. Para grupos que se quedan varios días, la casa campesina hospeda hasta 20 personas.

Reserva la experiencia para tu grupo

Cuéntanos cuántos son y qué fechas tienen. Te respondemos con una propuesta a la medida.

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