Experiencia · Café
Degustación de café
Una mesa de cata montada en la finca que produce el café. Con el mismo protocolo que usan los catadores profesionales, comparas un solo grano beneficiado de tres formas: lavado, semilavado y honey. No hace falta saber nada de café para venir.
La mesa
Cómo es
Se monta la mesa
La molienda, la proporción de café y agua, la costra, el rompimiento y el sorbo. Los mismos pasos del laboratorio, explicados para que los puedas repetir en tu casa.
Le pones nombre a lo que sientes
Fragancia, aroma, acidez, cuerpo, dulzor y sabor residual, uno por uno. Con la rueda de sabores aprendes a nombrar lo que ya percibías sin saber cómo llamarlo.
Comparas los tres procesos
Catas lavado, semilavado y honey del mismo lote, así que la diferencia en la taza viene solo del beneficio. Ahí se entiende para qué sirve cada proceso, y sales sabiendo cuál pedir.
Por qué aquí
Catar donde crece el café
Antes de sentarte a la mesa ya viste el cafetal bajo sombrío, la cereza que se recoge y el patio donde se seca. Por eso cada nota que aparece en la taza tiene detrás algo que acabas de ver.
Trabajamos con nuestro propio café de especialidad, el que obtuvo 85 puntos SCA en el laboratorio de calidades, y con la ficha de esa cata a la mano para comparar tu percepción con la del catador profesional.
Si tu grupo viene a aprender el oficio y no solo a probarlo, eso lo tenemos aparte, en el curso de café regenerativo.
Para quién
Para quién es
La mesa se arma igual para todos, pero lo que se conversa alrededor cambia según quién esté sentado.
Grupos de turistas
Para quien viaja al Valle del Cauca y quiere entender qué está tomando. Es la manera más rápida de pasar de «me gusta el café» a saber por qué le gusta uno y no otro.
Cafeterías y baristas
Catar en el origen resuelve dudas que en la barra se quedan en teoría: por qué un lote sabe distinto al del mes pasado y qué parte de eso se decide en la finca.
Empresas
Una actividad de equipo donde todos participan por igual, porque nadie tiene ventaja: el paladar entrenado se nota a las tres tazas, no antes.
Universidades
Salidas de campo para programas de agronomía, gastronomía y afines. La cata cierra el recorrido por el cafetal y el beneficiadero, y ahí se ve el efecto de cada decisión.
Lo práctico
Antes de venir
Sin experiencia previa
Se empieza desde cero. El paladar no se entrena leyendo, así que la mesa hace casi todo el trabajo: cuando pruebas dos tazas seguidas, la diferencia aparece sola.
Grupos y duración
Un día, con grupos desde 8 personas: se recorre el cafetal y el beneficiadero por la mañana y la cata va al final. Si son menos, te avisamos cuando se arme un grupo.
Qué llevar
Nada especial, y mejor sin perfume: en una mesa de cata, el olor de al lado se siente. Y conviene llegar sin haber tomado café.
Dónde
En la reserva, en La Marina, zona rural de Tuluá, Valle del Cauca. Para grupos que se quedan varios días, la casa campesina hospeda hasta 20 personas.
Reserva la experiencia para tu grupo
Cuéntanos cuántos son y qué fechas tienen. Te respondemos con una propuesta a la medida.